miércoles, 30 de noviembre de 2011

Soy el hombre de mi vida.

Me pareció prudente comenzar este blog con uno de mis escritores favoritos. Fuera de todo pronóstico, si pues, Beto Ortiz es uno de mis preferidos. Y esto será más como los highligths de ese libro. Para que si algo te jala el ojo, leelo. Vale la pena. No se si porque muchas veces me identifico tanto con lo que dice o será que simplemente hay cosas que veo parte de mi vida. Y lo volví a leer cuando ya cada palabra me dice que me olvidé, ya no quiero acordarme que tú, me regalaste su libro anterior. Por el que yo, comencé a leerlo sin descanso.

Empecemos:

He vuelto al lugar donde descubriste que estabas perdido, aqui va empecemos con su bien descrita palabra de leproso porque los escritores son los que realmente NECESITAN escribir. Un escritor viene al mundo siendo un escritor. Y qué actividad más importante en el mundo para el animal humano que conocerse a sí mismo, qué empresa más loca y más imposible y más hermosa que realmente ser. La magia de la página en blanco para aquel que se entrega. Es para los valientes. Y en un mundo de sombras que fingen existir y de miedosos que se disfrazan de sabedores de cosas y de políticos y empresarios egoístas y de grandes masas extraviadas. Pues qué mejor, que más bello, que tiene más sentido que ser uno mismo. Osea honesto contigo mismo, un leproso. Y no está solo, es solo. No es lo mismo. No es lo mismo estar enfermo que ser enfermo. Tampoco estar feliz es igual a ser feliz.
No lo estoy gritando desde lo alto de una montaña para que en toda la ciudad me escuchen y algún cristiano se apiade de mi almita sufridora. No se muy bien de qué habla la gente que le tiembla tanto a la soledad, que vive huyendo de su negri manto, despavorida, que trata de no nombrarla, que la considera la más torva maldición y que, cuando habla de ella, lo hace siempre escandalizada. Te has ido al cine solito? Pobrecito!
Exceptuando la comida, la conversación y el sexo (que también se disfruta de lo lindo a solas) todas las cosas que me gustan en la vida prefiero hacerlas en el exquisito placer de mi compañía.
Apenas aparece alguien más, el guion se me complica inmensamente y las probabilidades de catástrofe se centuplican. Sabrán disculparme.

En esta vida, es menester asegurarse de tener con qué pagar por una compañía que, al final, se sobrelleva con resignación, una precaria presencia que, la mayoría de las veces, ni siquiera disfrutas pues creíste haberla deseado con toda el alma, pero, apenas la consigues, quieres otra. Nada de eso me impide, sin embargo, vivir perdidamente enamorado. Enamorado de un hombre, claro está. De uno sollo, y hasta nuevo aviso, de ninguno más.
Whitman: "Me canto yme celebro, me celebro y me canto. Y si me canto y me celebro, te celebro y te canto. Porque todo átomo que me pertenece te pertenece". Al final de cuentas, yo no me paso las noches en vela escribiendo todo esto por mí sino por ti. Eso sí, por favor, que conste.
Los bendigo en silencio: "Más respeto, so reconchas de su madre, más respeto". Listo.
Cómo me gusta cuando la gente que se jura la chucha cagada le va mal. Me gusta buscar el diseño perfecto para un tatuaje, aunque sé que nunca me voy a animar a hacerme uno.
No creas que no me doy perfecta cuenta de que es sensato tomar distancia conmigo. Aunque, pensándolo bien, sí te pido una cosa: Léeme cuando te escriba.

Nadie es tan sabio que merezca ser obedecido. Nunca prohíbas, convence. Enséñale más bien, que el que grita más es siempre el menos fuerte, que el que más maldice es siempre el menos temible, que el que insulta más siempre es el más imbécil. Pero por lo que Dios más quiera, si solamente me vas hacer caso en una, hazme caso en esta, querrero: enséñale a caer.
La rabia era su único talento, romperle el alma al prójimo era lo único que le había salido bien en la vida. Que malas juntas te han llevado por ese camino? "Yo fui solito". Hay violencia en la belleza. No creer absolutamente en nada, entrarle absolutamente a todo.
No te cases ni te tatúes: no hagas nada que sea para siempre. Hay ciertas cosas que es menester dejar de hacer cuando cumples 40. Dejar de cagarla, por ejemplo. Gánale, por lo menos, a la mitad de tus peores miedos. Y los 75 violentos segundos que duró el trip fueron un puto infierno interminable. Anota en una libreta todos los halagos que recibas. No te ensañes con nadie. Y eso incluye a tus peores enemigos, al perro que se pasa la noche aullando en la azotea del vecino y hasta la cucaracha más infecta del desagüe. Ninguna factura se paga tan pronto y tan caro como la crueldad. Regálale a alguien que dores algo de lo que te duela en el alma desprenderte. Nadie es de nadie.

La venganza nunca es dulce y el rencor es una pérdida de tiempo. Así como no es tu chamba que llueva, tampoco es cuestión tuya que le vaya mal en la vida a quien te cagó. Creo que hay algo o alguien en el universo con la exclusiva misión de pasarle la factura. Ni insultarlo en público, ni empapelarlo, ni mandarle atropellar a todos sus hijitos por un bus te hará sentir mejor ni te devolverá absolutamente nada de lo que perdiste. Y si no te resarce el daño, no sirve. Y si no sirve, entonces para qué malgastar tu vida rumiando caca y maquinando cojudeces.
La misma regla rige para el amor: no se puede rebotar con la misma persona dos veces. Si lo intentas una vez y te chotean, es culpa del choteador. Si insistes sabiendo perfectamente que tus posibilidades de fracaso coquetean con el mil por ciento, felicidades y choprove con el diploma de cojudo.
Cágate de risa, encuentra como carajo sea, el lado tragicómico de las cosas. Vuelve a confiar en la gente. No en la misma, claro: en otra. No importa cuántas veces te lluevan cuchillos. Vuelve a confiar en la raza humana o intérnate de una buena vez con tu paranoia en el Larco Herrera.
No te avergüences de estar jodido, oscuro o triste. Nada como el infortunio para saber, por fin, quien chucha eras en el fondo.
Déjate de cojudeces, beautiful mind. Regresa.

No existe palabra en el idioma que sirva para nombrar a los huérfanos de hijo. Silencio.
Dos de la mañana y quisiera despertarte para que, de mi boca, te enteres de que en esta noche absurda hay tanta gente que me abraza para la foto mientras tú te duermes nomás y te ahorras la molestia de sonreírles ni posar ni tener que abrazarme nada. Llegará el  día en que se tenga que acabar todita la cojudez.
La comida no se bota compatriotas, la comida es de Dios.
Fue menester regresar directamente a la casilla de partida sin cobrar 200 ni pasar por Go. Nunca se come delante del hambriento. Creo que para saberlo no se necesita ser socialista, ni católico, ni filósofo, ni siquiera buena gente. Solo hace falta no ser un completo imbécil. Nada más.
"Lo mejor que me sucedió fue haberte conocido; conocerte fue lo único que me sucedió"

Tailandia: Wonderful fuck. All-you-can-fuck ($49.99) Enjoy but never love.
Al país que fueres, haz lo que vieres. Es la Disneylandia del sexo. Up to you. Como tu quieras. Life fucked us so we fuck life. Es medianoche y busco amor como en todas las noches de mi vida. Cuando no estemos juntos, eso también lo voy a extrañar.
Ta que rico que soy.
Gimme a fuckin' break.
Pataleta, ñe-ñe-ñe, piconería.
Si no me cae bien no lo menciono y, si no lo menciono, no existe. Voilá.
No insistas más. Claudica. Ríndete. Es inútil. Escribes hasta el culo.
Cada vez que me pudro de absolutamente todo, o sea, en matiné, vermú y noche, más o menos. En su terco aborrecer al mundo, en su eterno maldecir a este dulce universo.
Y de paso husmeas, sapito frog, en mis archivos Manuela Ramos. Para esto he vuelto, alucina.
Día hasta el queso. Marca choro, por mi madre.
Consigues vaina y somos lo que a ti te dé la gana.
Por alguna singular reacción química, desencadenaba cierta lubricación Castrol HD, ingienería líquida.
No sé si albergando la babosa esperanza de que regresara con su diabólica y barrial guapura.
Un llavero de Meteoro con las llaves del reino, el mismo que Greg siempre me roba.
Ya ves? Eso les pasa a las señoritas que se quedan en la calle hasta tan tarde.
Delaconchadesumadre.
Delle vongole della sua mamma.
My little chola chef:
Chola terca.

Come lo que te de la puta gana, pero come, carajo, que te vas a enfermar y para esos lujos tampoco estamos. Eso sí, no me comas parada. Sal y siéntate en cualquier mesa que esté vacía y come como gente.
Te aloca regalar tu plata. Allá tú, chola necia, allá tú.
Si yo tuviera tu edad- y tus tetas- me le ponía en bandeja de con guarnición de yuquitas fritas, salsita criolla y su huacatay.
Asegura tu vejez, chola lenteja.
No seas tan salvaje, oye, hazme caso. Te has encebollado de por vida, chola. Ya te jodiste ya.
Como quien le dice: "viejo de mierda" al abuelito necio, tacaño y pedorro al que todo se le perdona, porque, en el fondo, se le adora.
Viajes tortuosos a culis mundis.
Y dígame, sobre todo, cómo chucha nos las arreglamos para solapear esta gramputa tristeza que nos está mordiendo el alma, coleguita.

Fue una suave bendición tu llamada a medianoche.
A veces pienso que el infierno, si existiera, consistiría en poder ver, en el preciso instante de nuestra muerte, lo que están haciendo en ese mismo momento las personas a quienes hemos querido - Héctor Abad Faciolincie.
Todas las madrugadas, cuando regreso del programa y subo sólo a mi departamento, fantaseo con encontrarme arriba al vengador anónimo que mi disparará en la cabeza en el preciso instante en que se abra la puerta del ascensor.
Porque, por lo demás, creo contar con el aburrimiento suficiente para cumplir, a cabalidad, con tan magna tarea.
Pa' qué? Pa' quién? Si igualito no más te vas a morir dentro de un rato, jugador.
"Cuando alguien se va, alguien llega". Pero el que llega, llega en medio del llanto general y encuentra todavía vivas las flores del duelo. Y el que llega siempre se da cuenta y, por eso, llega de luto.
Nos transformaron en tablistas bronceados e imbéciles que aplauden cuando se ríen de cosas que no dan risa.

Estoy escribiendo porque es sábado y es lo que toca. En fin. El diablo sabe por qué hace las cosas. Pero, para serte franco, hubiera preferido que se tratara de un desbalance en mi química cerebral, por lo menos sonaría un poquito mejor. Sonará extraño pero, en el fondo, soy machista.
- La culpa es tuya.
- Mia? Por qué? Si yo te advertí!
- Pero no me convenciste. Tu deber era convencerme y no me convenciste.

MIERDY CHRISTMAS (este es un capítulo, BUENÍSIMO, probablemente mi favorito)
Levanto, pues la mano, como voluntarui, para dejarlo muy en claro y por escrito: damas y caballeros, la Navidad... la Navidad es una mierda.
Aborrezco la Navidad porque en Navidad todo en el Perú nos da más pena que de costumbre.
Porque es la época en que la ya grotesca desigualdad del Perú se vuelve obscena y en las calles hay más niños escuálidos que nunca, más pordioseros, más ancianos famélicos, más locos calatos, más cojos acróbatas y sobre todo, más y más ladrones, muchísimos más desesperados dispuestos a cortarte la yugular con tal de comprarle a su viejita un ofertón de Todinno, Todinnito y plastilitro de regalo.
Porque hay demasiados carros y taxis y combis y cústers al mismo tiempo y los choferes imbéciles de siempre se ponen más imbéciles a'ún y el tráfico en Lima se vuelve - como todo lo demás - la más pendeja pesadilla.
Porque todos se vuelven locos por comprar pavos, canjear pavos, rellenar pavos, hornear pavos, llenar la maletera de pavos como si un puñetero pavo, por lo menos, fuera rico, como si hubiera sobre la Tierra carne más seca y más desabrida que la carne de pavo, de pavita, de pavipollo, de pollipavo o de cualquiera de sus múltiples y estúpidas mutaciones. Porque la comida navideña es siempre una patada al hígado y, por alguna razón muy misteriosa, a todo le meten pasas y manzanas y mezclar pasas y manzanas con mayonesa de pomo me parece aún de peor gusto que servir esa mazamorra marrón que es el puré de manzana oxidada que, como se sabe, es comida para bebé o para enfermo.
Porque todos quieren jugar al amigo secreto, especialmente en esas oficinas deprimentes donde nadie en su sano juicio quisiera tener amigos ni siquiera a escondidas.
Porque la gente que está más sola en este mundo tiende siempre a suicidarse en Nochebuena.
Porque la gente se alucina bondadosa cuando, en lugar de botarla directamente al tacho, le dona la ropa vieja a la parroquia o le convida un tazón de chocolate caliente al guachimán del edificio que, probablemente, está que se caga de calor. Porque prefiero una carta-bomba a una tarjeta musical.
Pero aborrezco la Navidad, muy en especial, porque hace a los niñitos ricones creer que se lo merecen absolutamente todo, mientras que a los pobretones les deja claro que la única bicicleta con la que pueden soñar es la volcánica diarrea que les producirá la leche en polvo con que- las culposas señoronas de siempre primorosamente prepararán la letal chocolatada de los cholos.
Me siento tan identificada por la Sarita.

Para terminar:
He revisado mi mail 20 veces
y 20 veces no me has escrito
así que te he extrañado con el 20 + 20
de los días R de Ripley
Mejor de lejitos no más.
Viéndolo bien, lo mismo pasa con el Perú: me pudre cuando estoy en él, pero, apenas lo dejo, me embiste el absurdo: empiezo a quererlo como mierda. La historia de tu vida, cholo.
El Perú tiene muy buen lejos. Por eso, para enamorarse de él hasta la muerte, hay que tomar respetable distancia.
Ahora que tú estás a punto de viajar a conocerme, no sueño toda la noche con Baldor sino contigo.
Por cochina!
Solitito contra el mundo.
Así es la gente. Siempre se cree con derecho a decirte cómo vivir y cómo morirte.

"En ese momento princesa siberiana, no imaginaste que acababas de encontrar al hombre de tu vida, que dormiríamos juntos miles de noches, que viviríamos juntos miles de aventuras que nos llevarían hasta los lugares más insospechados, que apareceríamos por todas partes, siempre juntos"
Sin ti se ha vuelto a quedar solo como un perro.

Ahora sí, a regresar de nuevo al casillero de partida sin cobrar doscientos. Ahora sí, a convertirse en otro. A cambiar de disfraz. Rápidamente.
Completa reserva y -como rezan los avisos de las putas- higiene y discreción.
No hagas ninguna clase de méritos. No destaques. No brilles. No jodas. No chilles. No opines sobretodo, por favor, ni cagando opines. No existas.
Eres una mierda y siempre flotarás.
"A todos los que alguna vez me abandonaron, Dios los ilumine con la luz que cubre lo perdido"
Date con una piedra en los dientes, huevastriz.
No le temas. Olvídate del tiempo. Cierra tu mochila. Espera lo peor y nunca serás defraudado.
Celebra que estás menos sólo de lo que pensaste. Te quedan cinco amigos. Te das cuenta? Las otras 82 fotos están sobrando, los otros 82 sujetos, quienes eran? Ene/enes. Ilustres desconocidos.
No les importas, ergo, no te importan.

Todo el mundo necesita un muerto en quien confiar. Todo el mundo necesita un Obi-Wan Kenobi.
Que una vida vivida con miedo es una vida vivida a medias.
Que hay que dejar de fingir que se vuela cuando se está cayendo.No hay porque tener tanta vergüenza de caer.
Los ciegos sueñan con colores.
No llores ni te enamores.
No te queda corazón para otra cosa que extrañar. Odiar y extrañar.
There are consequences to breaking the heart of a murderous bastard. Trae consecuencias haberle roto el corazón a un jijuna gramputa.
Por el momento, sonríe y posa para la foto. Ahora los vas a poner a gozar. Que se acuerden de ti por el resto de sus putas vidas. Make them remember your name.
Te necesito porque sin verte mi vida no tiene sentido ♪
No tienes la menor idea de adónde vas, pero sabes perfectamente de dónde vienes. Eso sí, nunca lo olvides.
Pero regresa, para llenar el vacío que dejaste al irte, regresa. Tu casa es tu única patria.
Regresa aunque sea para despedirte.

Perfect.